. PERFIL
Los lugares de trabajo todavía están organizados en clave binaria. Precisamente por eso, las personas no binarias y las personas trans son las más perjudicadas en el acceso y la continuidad en el trabajo. También son las más afectadas por la violencia laboral: 9 puntos porcentuales más que las mujeres cis y 16 puntos más que los hombres cis.
El 14 de julio se celebró el Día de la Visibilidad No Binaria y desde Grow – género y trabajo aprovechamos la oportunidad para reflexionar sobre cómo el binarismo de género es también estructural en el mundo del trabajo. Aunque algunos avances legales habilitan otras formas de nombrarse, los espacios laborales todavía están organizados en clave binaria: formularios que piden elegir entre “varón” o “mujer”, uniformes generizados o de talles únicos, baños y registros internos que no contemplan otras identidades. ¿Qué pueden hacer las organizaciones para garantizar el respeto a todas las personas y retener talento joven, diverso y auténtico?
Esta efeméride busca generar conciencia y visibilidad sobre las experiencias y luchas de las personas no binarias, quienes no se identifican exclusivamente como hombre o mujer. Experiencias que cuestionan los mandatos y roles asignados tradicionalmente a la masculinidad y a la feminidad a partir de los genitales. Las personas no binarias y las personas trans son las más perjudicadas en el acceso y la permanencia laboral dado los grandes prejuicios y desinformación en el mercado.
En las últimas décadas ha habido grandes avances en el reconocimiento legal de la identidad de género, posibilitando el acceso a la ciudadanía a personas trans y no binarias. Pero en los últimos dos años la política internacional actual viene dando retrocesos: como en el Reino Unido, que restringe baños según el sexo registrado al nacer, ejerciendo control sobre qué expresiones e identidades de género son posibles y cuáles no. Claro que no todo sigue la regla general de retroceso: en 2025 Brasil comenzó a emitir los primeros DNI no binarios. Este escenario mundial desigual muestra que la inclusión no es un camino garantizado ni alcanzado: necesita políticas activas en todos los espacios, incluso en los lugares de trabajo. Promover espacios laborales inclusivos para personas no binarias, trans y toda la comunidad LGTBI+ se vuelve un desafío urgente y estratégico.
En este contexto global, los datos regionales refuerzan esta necesidad: según el informe “Inclusión en alerta Barreras al bienestar laboral de la población LGBTINB+ en América Latina” realizado por Grow-género y trabajo en conjunto con MundoSur en 2025, las identidades TTNB (Trans Travestis No Binarias) son las más afectadas por la violencia laboral, 9 puntos porcentuales más que las mujeres cis y 16 puntos más que los hombres cis. Estos datos develan que siguen existiendo barreras que obstaculizan tanto el ingreso como la permanencia en espacios de trabajo.
No se trata solo de evitar la discriminación: construir bienestar laboral implica crear entornos donde cada persona pueda mostrarse tal cual es, sin miedo ni necesidad de “camuflarse” para encajar. Esto tiene un impacto directo en la productividad, la creatividad y el sentido de pertenencia de los equipos, especialmente entre las nuevas generaciones que aprecian la autenticidad como un valor central. La pregunta que deberían hacerse las organizaciones es simple: ¿cuántas veces obligamos, de forma explícita o implícita, a que las personas elijan entre ser parte o ser ellas mismas?
Parte de ese cambio empieza por prácticas concretas: respetar nombres y pronombres elegidos, ofrecer registros más inclusivos, repensar la división binaria en vestimenta y espacios, y revisar políticas internas que puedan excluir o invisibilizar. La Ley de Identidad de Género en Argentina reconoce que la identidad se basa en la autopercepción, sin necesidad de intervenciones médicas o judiciales, y exige en su artículo 12 el “trato digno” hacia todas las personas. Aplicar este principio es mucho más que cumplir una norma: es reconocer la humanidad completa de quienes integran nuestros equipos.