Hablar de liderazgo implica, necesariamente, hablar de poder y de cómo este se distribuye en nuestras organizaciones. Desde Grow- género y trabajo observamos que el camino de las mujeres hacia la Alta Dirección en México es un fenómeno de claroscuros que exige una mirada experta y comprometida para pasar de los avances estadísticos a cambios culturales sostenibles.
El diagnóstico: Un avance asimétrico
El panorama actual muestra señales de progreso, pero también de estancamiento estructural. Para 2026, las directivas han ganado terreno en áreas estratégicas: un 34% lidera proyectos de transformación digital, un salto notable frente al 7% registrado en 2025. Asimismo, su participación en proyectos de inteligencia artificial pasó del 2% al 22% en un solo año (KPMG, 2026).
Sin embargo, esta integración técnica no se refleja equitativamente en la cima. Según datos de IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad), solo el 3% de las empresas en México son dirigidas por una mujer. En los consejos de administración, la representación femenina es del 14%, y de seguir la tendencia actual, la paridad no se lograría sino hasta el año 2043.
Techos de cristal y el peso de los sesgos
¿Por qué persisten estas brechas? La respuesta reside en los techos de cristal: barreras invisibles construidas sobre sesgos y estereotipos. Históricamente, la imagen del líder se asocia a características masculinas, relegando lo femenino a roles de soporte.
Encuestas recientes revelan que el 45% de las directivas identifica el agotamiento crónico (burnout) como su principal desafío (KPMG, 2026), exacerbado por una distribución desigual de las tareas de cuidado que aún recaen mayoritariamente en las mujeres. Persisten sesgos naturalizados como “ese trabajo es de hombres” o la idea de que las mujeres son “emocionales”, lo que genera una doble exigencia para ser tomadas en cuenta.
El motor de las acciones afirmativas
México es pionero en el reconocimiento de los derechos de las mujeres en igualdad sustantiva al reformar la Constitución para establecer la paridad de género en candidaturas legislativas (2014) y la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres (2021), que promueve activamente el empoderamiento femenino y propone acciones afirmativas. Esta ley establece la necesidad de eliminar estereotipos y asegurar la corresponsabilidad entre la vida laboral y familiar, estableciendo un objetivo claro: impulsar liderazgos igualitarios. Complementariamente, la Ley Federal para prevenir y eliminar la discriminación (2012) refuerza este mandato para las organizaciones.
Para las organizaciones mexicanas, la diversidad ya no es una opción ética; es una necesidad estratégica. Las organizaciones que no logren integrar el talento femenino en sus mesas de decisión se quedarán atrás en un mercado que exige resiliencia, innovación y, sobre todo, una visión humana del futuro.
Innovación y mirada experta para la transformación
En Grow- género y trabajo, utilizamos metodologías innovadoras y lúdicas para desnaturalizar estos estereotipos y reducir sesgos en la toma de decisiones. No se trata solo de cumplir cuotas, sino de una transformación profunda donde la mirada experta aporta un enfoque esencial para acompañar las transformaciones sociales.
Por ello ofrecemos a las organizaciones el Programa de Mujeres Líderes que desarrolla competencias en afrontar decisiones de alto impacto y contextos de presión, planificación estratégica, comunicación asertiva, resolución de conflictos, marca personal, autenticidad, negociación, networking, coordinación de equipos, entre otras. Este programa se ejecuta en distintos formatos, como ciclos de capacitaciones a grupos de mujeres en posiciones de liderazgo, a mujeres con potencial de liderazgo, o sistemas de mentoreo con mujeres y hombres líderes de la organización.
Entendemos que la diversidad mejora la rentabilidad y la innovación. Nuestra mirada interdisciplinaria e interseccional permite a las organizaciones mexicanas adaptarse a los nuevos tiempos, transformando la cultura organizacional para que el talento femenino no solo acceda, sino que permanezca y trascienda en los espacios de poder.
Acompañar esta transformación es una acción de justicia y una decisión estratégica indispensable para la sostenibilidad de cualquier organización hoy.
📩 Si tu organización quiere impulsar el liderazgo de las mujeres, contáctanos para conocer nuestro programa.



