Por Ayelén Rivero, integrante del equipo de Formación de Grow- género y trabajo
Cada vez más organizaciones descubren que el verdadero bienestar laboral no se sostiene solo pensando en beneficios, sino también en oportunidades abiertas: rutas de crecimiento transparentes, evaluaciones sin sesgos y espacios en los que todas las personas puedan imaginarse ascendiendo. En este sentido, es el bienestar profesional la dimensión crítica que aborda esta problemática; no se trata solo de la capacitación, se trata de la satisfacción que siente una persona al saber que tiene un camino de crecimiento claro, equitativo y valorado dentro de la organización.
A pesar de que el concepto y su propuesta se muestran como un camino idílico, la realidad nos muestra que existen diversos aspectos que debemos tener en cuenta. En este contexto, el género es un factor clave –entre otros, como por ejemplo la edad, el nivel socioeconómico, la etnia– que permite visibilizar cómo se estructuran y perpetúan las condiciones de desigualdad.
A nivel mundial, las mujeres ocupan solo el 34% de los puestos de liderazgo senior. En América Latina, el 36% de puestos de alta dirección, y en Argentina el 31% (Grand Thornton, 2024). De acuerdo a estos números, la brecha de género se hace visible y es fundamental no perderla de vista a la hora de repensar el bienestar profesional: ¿qué podemos hacer para que todas las personas accedan de igual manera a capacitaciones y posibilidades de ascenso?
Desde Grow – género y trabajo, presentamos algunas claves para un desarrollo laboral equitativo:
- Plan de carrera transparente: la falta de transparencia o la existencia de sesgos en la asignación de mentorías o proyectos, es la principal causa del conocido techo de cristal; aquellas barreras invisibles que impiden el acceso de mujeres y diversidades a las posiciones de alta dirección.
🔸 Aquí podemos hacer mención además, de otro escenario laboral, los pisos pegajosos, que explican la permanencia de mujeres y diversidades en roles con bajas remuneraciones, sin posibilidad de desarrollo y vinculados a tareas de soporte y cuidado. Los estereotipos y sesgos en relación al género participan regularmente en las decisiones laborales, reproduciendo y perpetuando estas situaciones.
- Formación continua e inclusiva: Es importante que las organizaciones le brinden a su personal las posibilidades de desarrollo y crecimiento. Sin embargo, es necesario entender que este proceso debe ofrecerse en tiempos y espacios que no excluyan, por ejemplo, a quienes tengan personas a cargo; es decir, que debe pensarse en función de no producir doble carga (laboral y de cuidados), especialmente, entendiendo que la responsabilidad de tareas domésticas y de cuidados recae mayormente en mujeres.
🔸 Además, la formación pensada para personas en roles de liderazgo no debe contemplar solamente habilidades técnicas y de gestión; debe hacer hincapié en sesgos inconscientes, comunicación respetuosa y prevención y detección de la violencia laboral, entre otros temas fundamentales en la construcción del bienestar laboral integral. De esta manera, podrán identificarse decisiones y acciones que condicionen el desarrollo pleno de una persona, por ejemplo, por su género.
- Evaluación y reconocimiento justos: el feedback y el reconocimiento son herramientas muy importantes del bienestar profesional. Si el trabajo no es valorado o la evaluación se percibe como injusta, se abren las puertas a la frustración y al malestar general en la organización.
🔸 Por ejemplo, si una mujer alza el tono de su voz al defender su trabajo, se dice que es “demasiado emocional”; mientras que el mismo comportamiento en un hombres es visto como una señal de “liderazgo fuerte” Así, se ponen en juego los estereotipos de género, que claramente tienen consecuencias en las oportunidades de desarrollo.
Desde una perspectiva equitativa
Trabajar por el bienestar profesional de todas las personas no es tarea fácil; tenemos que revisar muchas cuestiones, pensar diferentes variables, analizar nuestras prácticas desde otros lugares. Por eso, desde Grow- género y trabajo, hace 15 años acompañamos a muchas organizaciones a transitar este camino. Realizamos diagnósticos, brindamos asistencia técnica, facilitamos espacios de sensibilización y formación para abordar la prevención de violencia laboral, la revisión de sesgos en espacios de trabajo, la promoción de liderazgos transformacionales, y acompañamos también en la construcción de protocolos, diseños de entrevista, y evaluaciones con enfoque interseccional.


