Por Georgina Sticco, directora y co-fundadora de Grow- género y trabajo
Cada vez son más las organizaciones que entienden la importancia de trabajar en sus espacios de trabajo desde una perspectiva de bienestar. Es por esta razón que desde Grow- género y trabajo durante el 2025 realizamos la campaña “Saltos hacia el bienestar laboral”: una iniciativa que buscó agudizar la mirada sobre este tema a partir de la profundización en distintas dimensiones.
En cada salto abordamos una de esas dimensiones (personal, ambiental, emocional, social, económica, profesional y sistémica), y su cruce con la agenda de diversidad, equidad e inclusión. Porque cualquier intento de bienestar que ignore la diversidad será fallido ya que las necesidades no son universales: un hombre cisgénero, una mujer con tareas de cuidado y una persona del colectivo LGBT+ experimentan el entorno de forma distinta.
En ese sentido, DEI es el marco y el bienestar es la herramienta para que esa agenda se haga realidad en el día a día.
A lo largo de esta campaña, hemos comprendido que el bienestar no es un “extra” o una acción aislada, sino una decisión estratégica que impacta directamente en la reducción de la rotación, el ausentismo y la mejora de la productividad.
Hemos reafirmado que:
- La esfera personal y profesional son inseparables: Lo que sucede en casa —los cuidados, el estudio, las tensiones personales— impacta en nuestra salud mental y en nuestro rendimiento laboral.
- El bienestar rinde frutos económicos: Invertir en salud integral puede generar un aumento significativo en el PIB mundial y es clave para atraer y retener talento; las personas con problemas de salud mental tienen cuatro veces más probabilidades de abandonar sus empleos.
Además, repasamos, para cada dimensión, ejemplos concretos para implementar en las organizaciones, que hacen del bienestar una realidad:
Y sumamente importante: el bienestar no depende solo de Recursos Humanos; se juega en la relación diaria con quienes lideran. El liderazgo inclusivo, transformador, empático, es el que garantiza la seguridad psicológica: ese espacio donde proponer ideas, aprender del error y expresar emociones es parte cotidiana del trabajo.
Un/a líder/a transformador/a no solo gestiona resultados, sino que redefine el éxito basándose en la capacidad de su equipo para desplegar su máximo potencial en un entorno de respeto y cuidado.
El cierre de esta campaña no es un punto final, sino la invitación a integrar el bienestar como un eje transversal y presupuestado en nuestra estrategia. Construir una cultura organizacional saludable requiere medir resultados, aplicar encuestas de clima y, sobre todo, mantener una escucha activa hacia las necesidades cambiantes de las personas.


