En el Día de las Infancias, la celebración viene acompañada de una reflexión urgente: cómo los estereotipos y mandatos de género siguen presentes en la crianza y limitan el desarrollo pleno de niños y niñas. Desde Grow – género y trabajo, analizan el impacto de estos discursos y la necesidad de promover infancias libres, diversas y sin violencias.
“Los nenes no lloran”, “tenés que ser más delicada”, “¿por qué mejor no jugás al fútbol?”.
Este tipo de mensajes, algunos más o menos explícitos, otros aggiornados al contexto actual, siguen estando presentes en la crianza de niños y niñas.
El próximo domingo se celebra en nuestro país el Día de las Infancias. Una fecha que, además de celebrar, tiene el objetivo de reivindicar los derechos de niños y niñas.
Desde Grow – género y trabajo creemos fundamental pensar en infancias más libres, lejos de estereotipos y mandatos que las condicionan. Pero para eso, es necesario trabajar con las personas adultas.
Estereotipos
Los estereotipos de género se construyen desde los primeros momentos de la vida, y la infancia es un momento crucial.
Desde que nacemos –o incluso antes– estamos atravesados por discursos que nos indican formas de ser, de pensar, de sentir. Qué actividades son más propicias para niños y cuáles para niñas. Con qué vestimenta es mejor mostrarnos hacia los demás. Qué actitudes son limitadas y cuáles celebradas.
Esto, si bien no determina a niños y niñas para el resto de sus vidas, condiciona y limita recorridos posibles para construir su identidad.
¿Eso ya no pasa más?
Es común escuchar que se trata de un tema del pasado. Que hoy en día hay más libertades y menos cuestionamientos. Que cada persona puede hacer de su vida lo que desee.
¿Pero eso es tan así?
Según el último informe de Equimundo, El estado de los hombres en EEUU, el 63% de los hombres desean ser “más masculinos”. Esto se ve particularmente en la llamada generación Z (18 a 24 años).
Y aquí surge la pregunta central: ¿qué significa “ser más masculinos”?
Según una investigación que realizamos en 2023 junto a Unilever, las características más mencionadas fueron: ser heterosexual, fuerte, protector y seguro.
Los mandatos que siguen operando no se alejan tanto de los que predominaron históricamente.
El impacto de estos mandatos
La reproducción de estos discursos tiene un impacto concreto en la vida de niños, niñas y jóvenes: presión por mostrarse fuertes, autosuficiencia forzada, restricción a compartir emociones, todo lo cual repercute de forma negativa.
Por ejemplo:
Entre jóvenes de 15 a 29 años, la violencia interpersonal es la principal causa de muerte en hombres (OPS, 2019).
En Argentina, en 2022, 443 adolescentes de entre 10 y 19 años se suicidaron, de los cuales 69% eran varones (Ministerio de Seguridad de la Nación).
Desde Grow – género y trabajo buscamos llevar estas reflexiones a los espacios laborales.
En el área de masculinidades trabajamos con grupos de varones que, aunque creen que “ahora las cosas son distintas”, rápidamente reconocen que persisten muchas resistencias.
Este Día de las Infancias es una oportunidad para reflexionar sobre el derecho a crecer en libertad, sin mandatos restrictivos y en espacios libres de violencias, para promover personas adultas más plenas en lo profesional y en lo personal.